Si vais a limpiar PS VR2, separad dos tareas: lavar el bloqueador de luz y limpiar las lentes. El primero se retira del casco y se lava con agua; las lentes, en cambio, se limpian únicamente con un paño suave y seco especial para ellas. No trasladéis el lavado de una pieza a la otra.
Antes de empezar, desconectad el casco de vuestra PS5. Si también vais a limpiar el mando, apagadlo. Dejad fuera el alcohol, la bencina y los disolventes, incluidas las toallitas o los trapos tratados que contengan esas sustancias.
Retirad la pieza lavable y dejadla secar aparte
Empezad por la base de uno de los extremos del bloqueador, el izquierdo o el derecho. Tirad suavemente mientras la movéis hacia los lados para ir soltándola de las pequeñas puntas del casco, una tras otra. No intentéis sacarla de un tirón: demasiada fuerza puede romperla.
Con el bloqueador ya separado, lavadlo con agua y retirad esa agua con un trapo suave y seco. Después, dejadlo en un lugar bien ventilado hasta que se seque por completo. El montaje tendrá que esperar a ese momento.
Mientras se seca, las lentes van en seco
Para las lentes, usad solo el paño suave y seco específico para su limpieza. No lo sustituyáis por papel de cocina o pañuelos corrientes: los productos de papel solo son una opción si están pensados expresamente para limpiar lentes.
Tampoco dejéis gotas de agua ni motas de suciedad sobre ellas, porque pueden causar deterioros o desperfectos. Que el bloqueador se lave con agua no cambia este cuidado de las lentes.
Volved a encajar el bloqueador cuando esté completamente seco
Al colocarlo de nuevo, encajad las 14 puntas del casco en los orificios del bloqueador. La parte de la nariz tiene además una punta que debéis introducir en la ranura del casco. Hacedlo con suavidad también en este paso: la advertencia de no forzar la pieza sirve tanto para quitarla como para ponerla.
