Marvel Cosmic Invasion pondrá algo más en juego cada vez que os derroten: en The Siege of Castle Doom, las caídas de los héroes alimentan una barra de asedio que favorece a Doom. Este segundo DLC llegará el 10 de noviembre con un nuevo modo ambientado en su castillo, Doomstadt, y dos incorporaciones jugables: la Mujer Invisible y el propio Doctor Doom.
Curarse o frenar a Doom: mirad qué ofrece cada puerta
El avance por el castillo os hará escoger entre puertas temáticas. Si vuestro héroe necesita recuperarse, la de Curación ofrece esa ayuda; la de Avance, en cambio, entrega una cantidad aleatoria de baterías para llenar la barra del Estabilizador de Reed Richards. No son dos maneras de obtener la misma recompensa: una atiende al héroe y la otra contribuye a detener el progreso de Doom.
Ahí está el motivo para no pensar solo en la siguiente pelea. Las victorias proporcionan baterías para cargar el Estabilizador, mientras que las derrotas de los héroes llenan la Barra de asedio. Doom está cargando su Inductor Cósmico para ganar poder, así que recuperaros y reunir baterías responden a dos necesidades del mismo intento.
La puerta de Eventos añade otra decisión: lleva a una arena con reglas que cambian temporalmente y cuyo resultado puede dar bonificaciones o penalizaciones. Si queréis orientar la ruta hacia un objetivo concreto, fijaos en esa diferencia frente a buscar curación o baterías; entrar en un evento no garantiza una recompensa favorable.
Mejorar al héroe no es lo mismo que ampliar el modo
Reunir suficientes baterías permite crear Estabilizadores y dar a Reed la oportunidad de mejorar a los héroes mediante beneficios. Estos se distribuyen en ramas Ofensiva, Defensiva y Táctica, y se aplican de forma individual. Si jugáis en equipo, podéis coordinar las elecciones para combinar fortalezas, en lugar de pensar en una mejora común que recibe todo el grupo.
El laboratorio de Reed tiene otra función. Al recoger Estabilizadores podréis llegar a él y desbloquear equipamiento, eventos y modificadores para el asedio. La personalización visual va por su parte: completar una partida desbloquea una nueva paleta de colores para vuestro héroe. Son recompensas distintas de las decisiones con las que vais construyendo sus capacidades durante el combate.
