Greg Zeschuk, cofundador de BioWare, ve en la compra de EA por un consorcio con participación saudí el golpe definitivo para el estudio, cerrado la semana pasada. En una entrevista con 80 Level recogida por Eurogamer, explica por qué cree que sus juegos encajaban mal en esa nueva etapa. Habla desde fuera: dejó BioWare en 2012, junto a Ray Muzyka.
El tiempo que necesita un juego también pesa en el negocio
El contraste que plantea no es entre juegos buenos y malos, sino entre maneras de producirlos. Zeschuk describe los de BioWare como títulos poco habituales, complejos y que requieren mucho tiempo. Frente a ellos, considera más sencillo sacar juegos deportivos cada año y reconoce que, en ciertos aspectos, eso supone un mejor modelo de negocio. Es una valoración del cofundador, no una explicación oficial de EA.
No atribuye todo a la marcha de los fundadores
Su explicación tampoco se reduce a que él y Muzyka se fueran. Zeschuk rechaza que su salida arruinara el estudio: habla de una transformación gradual, a medida que unas personas se marchan y llegan otras. Para él, la clave está en el equipo, no solo en quienes lo fundaron.
Esa mirada sobre las personas se extiende a Edmonton. El cofundador lamenta especialmente lo que pierde la ciudad: BioWare había mostrado que allí se podían crear proyectos especiales, aunque no fuera un lugar conocido por ello.
