Si habéis dejado los PS VR2 Sense en su estación de recarga, fijaos en el indicador de cada mando: el parpadeo blanco lento señala que está cargando. Cuando termina, la luz se apaga. La referencia de tiempo es de aproximadamente una hora y media con la batería vacía; no es una espera fija que tengáis que cumplir cada vez que los dejéis en la base.
Para volver a jugar, retirad el mando, no su adaptador
No uséis los mandos mientras se están cargando. Cuando vayáis a retirarlos, levantadlos de la estación. No hace falta quitar los pequeños adaptadores de carga que habéis conectado a los mandos: podéis utilizarlos con esas piezas puestas.
Si aún no la habéis preparado, separad alimentación y mandos
Preparad primero la alimentación de la estación con el cable y el adaptador AC suministrados. Unid el cable al adaptador AC y conectad este al conector DC IN de la base. Dejad la conexión a la toma de corriente para el final, cuando las demás conexiones de alimentación estén hechas.
Los adaptadores que van en los mandos son otras piezas: conectad uno a cada PS VR2 Sense. No tenéis que reservar uno concreto para la mano izquierda o la derecha, porque son intercambiables. Después, insertad cada mando, con su adaptador puesto, en el conector de la estación.
Podéis cargar el mando izquierdo y el derecho a la vez. Una vez colocados, comprobad el parpadeo blanco lento en sus indicadores para reconocer que la carga está en marcha.
