¿Ya tenéis PS VR2 configurado en PS5, pero queréis mejorar cómo os queda y cómo veis la imagen? No lo reduzcáis todo a apretar la diadema. El casco permite mover el visor respecto a la cara y variar la separación de las lentes con controles distintos; la diadema sirve para dejar fija la posición.
Revisad la colocación con la ayuda abierta
Empezad con las lentes limpias y apartad el pelo que pueda taparlas. Con el casco puesto, pulsad PS para abrir el centro de control, entrad en la tarjeta PlayStation VR2 y elegid Ajustar la visibilidad. Seguid las indicaciones que aparezcan en pantalla.
Para recolocar el conjunto, sujetad la parte posterior de la diadema con una mano y el visor con la otra. Podéis moverlos arriba, abajo y hacia los lados para buscar la mejor posición. La diadema debe quedar cerca de las orejas: revisad ese apoyo antes de dar por terminado el ajuste.
Elegid el control según lo que queráis mover
Si necesitáis acercar el visor a la cara, usad el botón de ajuste del visor. Dejarlo demasiado separado de la frente puede dar problemas de visibilidad. No intentéis resolver esa distancia solo con el regulador que aprieta la diadema.
Para cambiar la separación entre las lentes, utilizad el regulador de ajuste de la lente. Este es el control para esa distancia, no el botón con el que desplazáis el visor. Si lleváis gafas, podéis mantenerlas puestas al usar PS VR2.
Fijad la posición al terminar
Cuando encontréis la mejor posición, girad el regulador de la diadema en el sentido de las agujas del reloj para apretarla y dejarla fija. Si necesitáis aflojarla para corregir la colocación, pulsad el botón de liberación de la diadema, situado en la parte trasera del casco.
