Si es vuestro primer mando, empezad por USB
Para usar un DualSense con PS5, primero hay que emparejarlo con la consola. Tened a mano el cable USB incluido y comprobad que la PS5 está encendida. Conectad el mando a la consola con ese cable y, si el mando está apagado, pulsad el botón PS.
La señal que debéis buscar está en el propio mando: la barra luminosa parpadeará y después se encenderá el indicador de jugador. Si queréis usarlo en otra consola, tendréis que emparejarlo también con ella.
Para añadir otro sin cable, preparad los dos mandos
El emparejamiento inalámbrico de un segundo DualSense requiere que ya tengáis un mando emparejado con esa PS5. Usaréis el primero para moveros por los ajustes y seleccionar el nuevo; el segundo será el que vais a conectar.
Antes de empezar, desconectad cualquier cable USB del segundo mando y comprobad que su indicador de jugador está apagado. Si sigue encendido, mantened pulsado su botón PS hasta que se apague. No os saltéis esta preparación: para emparejarlo de forma inalámbrica no puede estar conectado por USB.
Con el primer mando, id a la pantalla de inicio de PS5 y abrid Ajustes > Accesorios > General > Accesorios Bluetooth. Dejad esa pantalla abierta para el siguiente paso.
Haced visible el segundo DualSense y seleccionadlo
Ahora coged el segundo mando y mantened pulsados a la vez el botón de crear y el botón PS. Su barra luminosa parpadeará y el mando aparecerá en la pantalla de la consola.
Volved al primer mando y seleccionad el segundo en esa pantalla. Cuando el emparejamiento se complete correctamente, la barra luminosa del segundo parpadeará y se encenderá su indicador de jugador. Esa es la confirmación que buscáis, no solo que aparezca en la lista de accesorios.
PS5 permite utilizar hasta cuatro mandos simultáneamente. Al pulsar el botón PS, se asigna un color a cada jugador.