Análisis Marsupilami: Hoobadventure

Marsupilami: Hoobadventure

Los lectores más jóvenes es posible que no le conozcan, pero el origen de Marsupilami se remonta a los cómics de los años 90. Y es que es un personaje que fue creado en el año 1952 por André Franquin y se popularizó por su aparición en Spiou, una de las publicaciones francesas más populares de su tiempo. Marsupilami volverá a saltar por las lianas en el mundo de los videojuegos con Marsupilami: Hoobadventure.

El reciente título de Meridiem Games, Marsupilami Hoobadventure, es un plataformas 2.5D inspirado en grandes títulos como son Donkey Kong Country, Crash Bandicoot o Rayman. Pero siempre aportando su toque adaptado con una estética muy colorida y alegre. Claramente dirigido a los más pequeños de la casa, a quienes les encantará. Donde el personaje amarillo regresa después de 26 años de ausencia.

Análisis Marsupilami: Hoobadventure

En muchas ocasiones podemos ver que los juegos dirigidos a cortas edades tienen un cierto grado de dejadez en el apartado técnico. Este título no peca de ello, ya que es todo un ejemplo de como hay que hacer las cosas. Han sabido hacerlo muy bien. Este videojuego entre por los cinco sentidos. Se mueve muy bien, se oye increíblemente y tiene una estética muy limpia. Tiene un diseño excelente de lo que es un dibujo animado tridimensional en los años que corren. La sensación de película de animación es constante, aunque sí que es verdad que se echan en falta más cinemáticas, ya que hay demasiado pocas.

Jugablemente hablando nos da mucha suavidad en los controles, haciendo que cada gesto sea sencillo para cualquier jugador y, en concreto, una motivación para los más pequeños. Esto hace que nuestros pequeños quieran recorrer cada uno de los rincones del juego y se motiven más a seguir. Consigue, sin duda, una dificultad para niños y para adultos en un mismo gameplay.

Análisis Marsupilami: Hoobadventure

Los Marsupilami tienen una larguísima cola que les permite tener una movilidad enorme por el escenario. Con habilidades que tendremos desde un primer momento de la partida. Podemos acelerar a modo de Sonic, colgarnos de cualquier aro, golpear a enemigos y hacer ataques hacia abajo. No es nada realmente innovador, pero es una perfecta combinación para ir abriendo camino por lo largo de los escenarios y así ir avanzando. Habrá zonas más fáciles o más difíciles, saltos más o menos complicados, pero todo ello será una motivación para un jugador tanto de corta como de larga edad. Un jugador más o menos experimentado en el mundo de los videojuegos.

La estructura de las misiones nos recordarán al clásico tan querido Super Mario World. En cada una de ellas podremos encontrar una especie de coleccionable con forma de guindilla, que nos servirá para abrir fases opcionales más adelante. Hay una especie de tickets que conseguiremos al ganar unas mini pruebas en casi todas las fases del juego, y esos mismos nos servirán para jugar en unas fases opcionales. Allí ganaremos una gran recompensa si la pasamos, pero si morimos nos tocará pagar el doble de tickets para jugar.

Análisis Marsupilami: Hoobadventure

La duración podría ser una de las pegas, ya que es corta y te deja con ganas de más. Marsupilami: Hoobadventure consta de tres mundos y unas 20 fases, que para los más pequeños puede ser suficiente. Aunque cada parte se pueda rejugar en el modo contrareloj se pasa en un total de cinco a seis horas, tiempo no suficiente para jugadores más experimentados, a los que posiblemente se les haga más corto. Aunque siempre nos quedará conseguir todos y cada uno de los coleccionables, repasar todos los niveles y pasarlos a contrareloj para poder alargar el título y jugarlo al máximo.

En conclusión, es un muy buen título para aquellos jugadores más jovenes que están empezando en el mundo de los videojuegos. Pero se queda corto en el momento en el que hablamos de personas más experimentadas en él. Es un trabajo ambicioso pero que se queda a medio camino, pudiendo habido ido a más. Sumando, quizás, más cinemáticas o una historia animada. Pero a la vez podríamos estar hablando de uno de los mejores juegos de 2.5D de su mismo estilo.

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