Esta semana recordamos… Dragon Age: Origins

Dragon Age

ESTA SEMANA RECORDAMOS… DRAGON AGE: ORIGINS

Arrancamos una nueva semana y eso quiere decir que tenemos un nuevo protagonista al que rendir homenaje…

Esperad un momento, ¿qué es eso? ¿Acaso no escucháis un rugido en la lejanía? Oh Andraste, es un maldito Archidemonio, llamad a los guardias grises, porque necesitaremos su ayuda si queremos sobrevivir en este Dragon Age: Origins.

Dragon Age

(Este homenaje contendrá pequeños fragmentos del argumento de la obra que pueden ser considerados como spoiler, absteneros todos aquellos interesados en jugarlo por primera vez)

Dragon Age: Origins, el título que consolidó a Bioware como uno de los maestros del RPG occidental, para muchos el sucesor espiritual de la saga Baldur´s Gate. Uno de los títulos con los que el estudio canadiense sembró la primera semilla de una espectacular generación para ellos con PlayStation 3 y Xbox 360. Pero la verdadera magia de esta entrega es algo que ya veríamos en el futuro con sus nuevas sagas como Mass Effect (no tardará en llegar su homenaje), mundos de fantasía, en este caso de carácter medieval que cautivaban al jugador desde el primer instante en el que nos adentrábamos en su universo.

Desde el primer momento podemos apreciar esto, desde el propio creador de personajes se nos da la opción como suele ser habitual de escoger nuestro género, apariencia y demás elementos de carácter estético. Pero el punto diferenciador, y que para muchos resultará una tontería, pero una vez hecho nuestro protagonista, tenemos que decidir qué tipo de raza tendrá el mismo, seremos un humano, un elfo o un enano, pero dentro de los mismos, decidiremos el tipo de riqueza y estamento al que pertenecerá el mismo.

El juego nos sitúa entonces en el contexto y el lore que rodea a cada raza concreta, ya que no es lo mismo si somos un elfo dalishano que vive en los bosques de forma nómada, que si somos un elfo de los que habitan en las diferentes elferías de las ciudades. Además, después de tener esto dispuesto, podremos escoger el tipo de habilidades en función de lo que busquemos, si queremos un guerrero, un pícaro o por otra parte un mago, lo que nosotros deseemos para nuestra aventura.

Una vez introducido todo esto, todavía se pensará que no tiene una importancia tan impactante, pues bien, es aquí donde se veía todavía a una Bioware enchufada, con ganas de sorprender y satisfacer a los fans, y es que dependiendo de lo que hayamos escogido, el capítulo que actúa a modo de introducción será completamente distinto, ajustando a aquella raza y personaje que hayamos escogido, para una vez puesto este punto de partida convertirnos en el héroe que detendrá la ruina, entraremos a formar parte de los honorables guardas grises que combaten “La Ruina”.

El título sabe lo que se propone y para ello no nos suelta como hicieron en su última entrega Dragon Age Inquisition, sino que, por las limitaciones de la anterior generación o motivos simplemente creativos, se nos plantea un mapa de diferentes zonas interconectadas, que mientras nos desplacemos de una a otra irán apareciendo diferentes eventos de manera aleatoria, que no se hacen pesados ni repetitivos, sino que aportan frescura mientras viajamos. Es aquí donde para mí está el punto fuerte, y es que se centra en dotar a las diferentes ciudades y parajes de una vida sin igual, en cuando entramos a cualquiera de estas zonas con nuestro grupo, nos trasladamos a la primera, y eso es algo que hace a la perfección este Dragon Age Origins, y eso es algo que en la actualidad no hace Bioware, eso es de lo que nos quejamos, no de las animaciones, al menos un servidor.

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Debate personal aparte, estas ciudades llenas de vida no serían lo mismo si no fuera por nuestros compañeros, y esta es la gran virtud de cualquier RPG, dotar a los personajes de un trasfondo y una personalidad sin igual. En este título, cada uno de los integrantes de nuestro grupo  tienen un carisma único y conoceremos a su debido tiempo y poco a poco su historia, el porqué de su misión; y esto se puede hacer de varias maneras, pero la principal es a través de la interacción directa con compañeros del grupo como Alistair, Morrigan o Leliana, donde deberemos tener en cuenta la personalidad y los intereses de cada uno de ellos si queremos forjar unos lazos de confianza que nos permitan desenvolvernos mejor en el campo de batalla y conocer mejor las inquietudes de cada uno de ellos.

Nuestro campamento se convertirá en un lugar de descanso y protección donde podremos llevar a cabo estas conversaciones, así como la compra de objetos o la mejora de las diferentes armas. Y más nos vale tenerlas bien afiladas porque las batallas no serán para nada fáciles, sobre todo teniendo en cuenta un elemento que me parece vital para comprender la jugabilidad que nos presenta el título, y es que se nos brinda la posibilidad de poder jugar en lo que sería una típica cámara en tercera persona donde podremos manejar a cualquiera de los 4 miembros con los que hayamos conformado el grupo. O por el contrario, podemos hacer uso de una cámara cenital o isométrica donde demos rienda suelta al componente estratégico pudiendo dar órdenes al resto de miembros de manera directa ya sea en tiempo real o pausando la acción, y aquí a título personal es donde me parece que el juego se vuelve tremendamente adictivo ante los retos que nos plantean los diferentes enemigos, a los cuales no podremos derrotar a base de espadazos, tenemos que escoger bien las habilidades y la disposición en el campo de batalla de los mismos.

Aquí es donde tenía el fallo más garrafal las versiones de consola, y es que esta alternancia de cámaras solo se encontraba en la versión de PC, algo que sería corregido en posteriores entregas de la franquicia, por lo que, siendo sincero, procuro siempre jugar este título en su versión de PC. Porque no impacta de la misma manera tener que derrotar en la batalla final al Archidemonio con la vista en tercera, que hacer uso del componente estratégico que te aporta la alternancia de vistas. Aunque quizás la gente no llegara hasta el final y se quedará perdido por los entresijos del velo, una de las mejores misiones de la historia sin lugar a dudas… Vale no es broma o ¿no?

Y como siempre en este tipo de homenajes me gusta despedirlo mencionando uno de los apartados que más importancia doy como es la banda sonora. En este caso con Inon Zur a los mandos, quien sabe otorgar a la perfección la música que precede a cada momento hasta sumergirte en ese mundo de fantasía que ha creado Bioware, y esto lo hace con nota alta. No hace falta hablar mucho cuando nada más arrancar el juego suena esto…

 

Como conclusión en este tipo de homenajes, realizaremos una breve opinión personal tanto un servidor como el resto de redactores que hayan podido disfrutar de la obra protagonista de la semana:

ROXAS98: “Dragon Age: Origins fue el punto de inflexión y de consolidación para Bioware como rey del RPG occidental, yendo más allá de la propuesta realizada con Baldur´s Gate y esta vez buscando crear un mundo realmente único. Todo esto funciona a la perfección gracias a un grupo de personajes de los que marcan época y nunca olvidaras, que unido a la gran epopeya que tienen por delante, hacen de este título un imprescindible para todos los amantes del género, y un último resquicio de que todavía queda algo de esta Bioware en la actualidad”

SERGIBERRIOS: “Dragon Age: Origins es un grandísimo juego en cuanto a narrativa, donde se ve al Bioware más ambicioso que tanto echamos de menos hoy en día. Aunque me encantó su mundo, personajes e historia, recuerdo que jugablemente era bastante flojo, al menos en consola, porque era un caos absoluto jugarlo con mando. Por lo demás chapeau”

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