Esta semana recordamos… Final Fantasy IX

Final Fantasy IX

ESTA SEMANA RECORDAMOS… FINAL FANTASY IX

Nueva semana, y nuevo homenaje a uno de los mejores videojuegos de la historia, toca el turno de una verdadera obra maestra, es el momento de adentrarnos en un mundo de fantasía sin igual. Señoras y señores, bienvenidos a Final Fantasy IX.

 

Final Fantasy IX

(Este homenaje contendrá pequeños fragmentos del argumento de la obra que pueden ser considerados como spoiler, absteneros todos aquellos interesados en jugarlo por primera vez)

Hablar de la saga Final Fantasy es hablar de uno de los pesos pesados que abrió la puerta a muchas personas a la industria de los videojuegos, y como bien sabréis los fans de estos títulos, es que presentan una característica muy especial, y es salvo excepciones, cada una de sus entregas por regla general, se trata de una historia y experiencia única e inolvidable. Y esto es algo que cumple con creces nuestro protagonista de la semana, una joya más del catálogo de Squaresoft para PlayStation, Final Fantasy IX.

Podríamos decir que cada Final Fantasy tiene algo que lo caracteriza, una identidad única e inolvidable, y su novena entrega no sería menos, de manos del gran Hiroyuki Ito a la dirección y junto a las figuras de Hironobu Sakaguchi y Shinji Hasimoto a la producción nos dotaron a todos nosotros de un título que se puede resumir en una sola palabra…magia.

Y así fue la idea con la que se concibió la creación de esta nueva entrega, después de pasar por el terreno de la ciencia ficción en las dos anteriores entregas y alejarse relativamente de lo que fueron los orígenes de la saga, desde el estudio encargado de Final Fantasy IX se pretendió volver a aquellos elementos y mundos que hicieron nacer la franquicia. Por lo que decidieron dejar atrás temas futuristas y trasladarnos a un mundo de fantasía medieval, nos mete de lleno nada más empezar en la hermosa ciudad de Alejandría, se abandonan aquellas ciudades irrealistas con naves o destrozadas por la contaminación, y observamos parajes caricaturescos que perfectamente podrían ser sacados de cualquier cuento tradicional.

Final Fantasy IX

Así es como se desarrolla también la entrega, una historia como las de antaño, sencilla, épica, pero a la vez conmovedora, de esas que se deben experimentar por todos al menos una vez en la vida. Y nada más empezar, observamos la primera referencia a los orígenes comentados de la saga, el regreso de los magos negros, encarnado en la figura de uno de los mejores personajes de la historia de los videojuegos, Vivi Ornitier, quien luchará a lo largo de toda la aventura por encontrar su origen, su destino, de dónde ha venido, las preguntas más básicas que se han formulado los humanos en toda su vida. La introducción de Vivi como personaje principal es sencillamente sublime, a través de él, nos metemos de lleno en el mundo que se nos quiere presentar, y es que nos encontramos en la búsqueda de un sitio para poder ver la obra de teatro que efectuará la conocida compañía Tantalus que ha llegado a la ciudad. Gracias a esto podemos ver una ciudad llena de júbilo, las tabernas, la plaza y el espectacular palacio propio de cualquier fantasía medieval, donde descubrimos a la que para mi es la auténtica protagonista del juego, Garnet Von Alexandros XVII, nuestra querida Daga y que será el eje principal en torno al cual gira la primera misión del juego, el secuestro de la princesa.

Este intento de secuestro es una de las mejores misiones que he tenido el placer de disfrutar en cualquier título, donde a lo largo de la misma se nos empieza presentando a todos los miembros de Tantalus, y entre ellos al más emblemático de todos, y al protagonista “per se” Yitán Tribal, quién será uno de los personajes más carismáticos que siempre verá el lado bueno de las cosas, cuando estas se pongan duras para el resto del grupo. Pero este secuestro no será nada fácil, ya que tendrá que vérselas con el líder del gran Batallón Pluto, Adalbert Steiner, fiel protector de la princesa y que nos brindará cantidad de momentos cómicos que le sientan muy bien al título.

Pero el título no son solo colores bonitos y fantasía tal y como algunos quisieron pintarlo en su momento, un Final Fantasy es un videojuego que tiene que madurar, que utilizar todo su metraje para mostrarte un mensaje, y también tendremos por lo tanto momentos oscuros, de caos, en los que nuestros héroes se hallaran cerca de la muerte. Es por eso por lo que necesitaremos la ayuda de más personajes, que, aunque tienen un desarrollo algo más limitado que el grupo inicial, muchos de estos se han convertido en algunos de los fans, y que a un servidor le encanta el contrapunto que dan estos al colorido mundo de fuera, con historias ensombrecidas por la añoranza, el desconocimiento, la soledad, la búsqueda de nuestro camino. Este último término es uno de los puntos clave de la historia, y se puede apreciar de manera directa en los trasuntos de personajes como Freija, Quina, Eiko o Amarant. Nunca olvidaré la parte de Burmecia, sencillamente desgarradora, con la ciudad devastada mientras avanzamos bajo una torrencial lluvia en busca de supervivientes y donde podremos ser testigos del villano de la historia, Kuja, quién no es un antagonista tradicional, sino que guarda varios secretos que iremos descubriendo a lo largo de la trama y que refleja claramente las intenciones que tenía el estudio con este título. Todo esto realizado bajo el despliegue espectacular de cinemáticas que demostraba SquareSoft con sus entregas y que hacía que nos frotáramos los ojos incrédulos por lo que estábamos observando en nuestras televisiones.

Y en estas mismas es donde podíamos observar la hermosura del mundo abierto que se extendía ante nuestros ojos y siguiendo el esquema clásico del resto de entregas salidas en la primera PlayStation. Aunque pueda parecer continuista en este aspecto, la dirección artística fue lo que marcó el punto de inflexión y característico respecto al resto de entregas comentadas, y es que a día de hoy si hiciéramos una encuesta a los fans de la franquicia, estoy seguro de que muchas de las ciudades y zonas que recorremos en este Final Fantasy IX, estarían entre sus favoritas. Algo a destacar es la interacción que existen con los elementos del entorno, ya que se plantean muchas escenas de dialogo o de investigación, y esto se puede ver sobre todo en los diferentes pantanos de los Qu, o cuando entramos a distintas habitaciones, no pararemos de ver ese precioso signo de interrogación o exclamación; que nos harán descubrir un montón de minijuegos, como el de las ranas que tanto le gustan a Quina, y que permitirán que obtengamos diferentes mejoras para nuestros personajes.

Todas estas herramientas que el título nos descubrirá nos permitirán hacernos con mejores armas, y es aquí donde se introducía uno de los cambios, y es que ahora no obtenemos las magias o habilidades a través de GF o de materias, sino que será mediante el uso de las armas que portemos, lo que nos permitirá ir adquiriendo las diferentes habilidades y magias, al más puro estilo Final Fantasy VI, dando así otro guiño más a las cosas tan buenas que se hacía en los orígenes de la saga. Unas armas que emplearemos en un combate por turnos tradicional, con nuestra barra de ATB, y que en el momento que lo deseemos ciertos personajes que pueden hacer uso de las famosas invocaciones para facilitarnos la cosas. Si que es verdad que muchos pensarán que se sigue una línea respecto a sus predecesores, y es cierto, no hay un cambio radical como se vería en el futuro, pero si que podemos empezar a apreciar cierta rapidez en el combate, surge ya la idea de que en este tipo de combates empieza a ser crucial el dinamismo, y esto se aprecia de manera evidente con la inclusión de los trances a modo de forma final, aportando todavía más velocidad a los combates. Pero, ante todo, algo que no pasaría desapercibido para la mayoría, es que volvemos a tener hasta 4 personajes controlables en batalla; y puede parecer una tontería, pero tanto jugablemente como a nivel estratégico aporta una gran variedad de acordes dentro de la gran obra jugable que supone este Final Fantasy IX.

Ahora que mencionamos los acordes, me es inevitable no despedir este homenaje sin antes recordar al compositor del que, si o si es uno de los mejores videojuegos de la historia, el maestro Nobuo Uematsu. Podría pasarme páginas y páginas rememorando algunas de sus composiciones para este título, cada uno tendrá su favorita, por lo que solamente destacar que una vez más una obra maestra a nivel sonoro, con la que nos emocionaremos en muchos momentos, aportando en cada momento el acompañamiento justo, un regalo caído del cielo sin lugar a dudas, y de las bandas sonoras favoritas por todos los jugadores.

Final Fantasy IX una obra maestra de los JRPG y de los videojuegos en general, un título que no ha envejecido nada mal, pero que hay que ser conscientes de que se trata de un clásico y una obra que nos requerirá tiempo, pero un tiempo que resulta maravilloso; aunque hay que destacar que fue muy odiado en su salida por cierto, pero que a día de hoy se ha revalorizado hasta alcanzar el respeto que merece tener una obra de tal magnitud. Así que adéntrate en un mundo de magia inolvidable, y si eres de los que ya lo ha jugado varias veces, estoy convencido de que no te importará volver una vez más a ese pequeño mundo de fantasía, porque “you are not alone”.

Como conclusión en este tipo de homenajes, realizaremos una breve opinión personal tanto un servidor como el resto de redactores que hayan podido disfrutar de la obra protagonista de la semana:

ROXAS98: “Final Fantasy IX es un título que entra directamente entre los mejores de su franquicia y de la historia de los videojuegos, transportándote a un mundo de magia y fantasía como los que se hacían antaño. Un JRPG de anchura clásica, pero con factura moderna, con personajes e historia inolvidables y con un carisma que traspasa la pantalla. A pesar de su estética tachada por muchos como infantil plantea temas muy sombríos y maduros que todos pensamos en nuestro día a día, y es que ¿acaso tenemos todos un lugar al que regresar?

NATA: Final Fantasy IX es un juego único, no sólo con respecto a los títulos de su propia saga, si no en general. No vas a encontrar un juego igual por mucho que busques. Y por muchos años que pasen, jamás habrá otro como él. Es la combinación perfecta entre RPG y cuento de hadas. En su momento hubo quien lo tachó de infantil (sobre todo en comparación con sus antecesores) pero con el paso del tiempo, le preguntes a quién le preguntes, solo quedan recuerdos dulces de Yitan, Daga, Vivi y compañía.”

LUNA: “Final Fantasy IX era el juego que necesitaba de pequeña, alejado de toda estética futurista de sus antecesores para volver al medievo, más cercano al steampunk. Hoy día no abundan los JRPG que transmitan sensaciones como las que dejó esta entrega. Estamos ante un título que no solo nos cautivó por su historia, sino por sus protagonistas. Unos personajes con los que era posible identificarse (Como mi tan querido Vivi) a pesar de tratarse de un juego de fantasía, que nos contaban sus aventuras a través de una narrativa que te dejaba pegado a la pantalla durante horas y horas.”

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